Cada 2 de octubre, México recuerda la matanza de Tlatelolco de 1968, cuando, como escribió el periodista René Delgado en su columna de El Financiero, "ante la ausencia del diálogo político, hablaron las bocas de fuego"1. En su entrega de este año, publicada el 2 de octubre de 2026, Delgado no se limitó a la efeméride: usó la fecha para advertir que el país vuelve a transitar un momento en que "se está denigrando a la política en un momento delicado", en vísperas de una elección y en medio de lo que describe como una guerra no declarada del crimen organizado en varias regiones del país.
La efeméride como advertencia
La columna, titulada Denigración de la política y firmada por René Delgado bajo su espacio Sobreaviso, parte de un hecho histórico concreto: la noche del 2 de octubre de 1968, cuando, según describe el propio texto, "la sangre llegó a la Plaza de las Tres Culturas"2 tras el fracaso del diálogo entre el gobierno y el movimiento estudiantil.
A partir de ahí, el autor traza un paralelismo con el presente: sostiene que la clase política mexicana vuelve a recurrir al insulto y la descalificación en lugar del argumento, en momentos en que, dice, "el país se halla en una encrucijada", con una elección en puerta que subrayará diferencias y no coincidencias, y cuando el crimen organizado, en sus palabras, "puede más que la política desorganizada"1.

El lenguaje como síntoma
El texto enumera una lista de calificativos que, según el columnista, se han vuelto moneda corriente en el debate público mexicano: hipócritas, traidores antipatriotas, narcopolíticos, corruptazos, entre otros, términos que —sostiene— reemplazan el argumento por el insulto3. Delgado advierte que ese "caldo" discursivo, calentado por la clase política y amenizado por algunos intelectuales, "cultiva la violencia" y anima, sin decirlo abiertamente, a quienes optan por la acción directa frente a sus adversarios1.
El autor matiza su diagnóstico: afirma que "el país no es el más democrático del mundo" como asegura la jefa del Ejecutivo, en referencia a la presidenta Claudia Sheinbaum, pero tampoco la "dictadura perfecta" que, dice, ya presume el expresidente Felipe Calderón1. Para Delgado, el mejor horizonte posible en el pulso actual entre las fuerzas políticas es la incertidumbre, y el peor, la ruptura.
El caldo que, con la irresponsable desmesura de sus asertos, calienta la clase política —amenizada por algunos intelectuales y su orquesta— cultiva la violencia.
René Delgado, columnista de El Financiero
Ausencia de contrapesos
Otro de los ejes de la columna es la desaparición de árbitros o contrapesos informales que antes moderaban la confrontación política. Delgado señala que, "sea porque el centro y el equilibrio político se perdió, porque la oposición partidista pasó a ser una nulidad o porque no querían arriesgar sus intereses, esos contrapesos informales se adelgazaron o esfumaron"1, y que lo mismo ocurrió con personalidades que antes funcionaban como referentes públicos.
El autor también menciona de forma puntual al hijo de la presidenta, Andrés Manuel López Beltrán, a quien describe como alguien que "se dice feliz, aparentemente tranquilo y ajeno a la realidad" frente a este escenario de polarización1.
- Insultos y descalificaciones que sustituyen el debate de ideas
- Debilitamiento de organizaciones no gubernamentales y voces independientes
- Ausencia de figuras que funcionen como referentes o moderadores políticos
- Un contexto de violencia activa del crimen organizado en varias regiones del país

Contexto de violencia reciente
La columna no surge en el vacío: en los meses recientes México atravesó un episodio de violencia relevante tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio "El Mencho" Oseguera Cervantes, abatido en febrero de 2026 durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. Esa acción desató una ola de bloqueos, incendios y enfrentamientos en veinte estados del país, con 252 bloqueos carreteros registrados por el gabinete de seguridad federal y la muerte de 25 elementos de la Guardia Nacional, según reportes consultados.
Ese es, precisamente, el telón de fondo que Delgado cita cuando habla de una "guerra no declarada en algunas regiones del país" al advertir sobre los riesgos de normalizar el discurso agresivo entre dirigentes políticos1.
Lo que hay que saber
- La columna
Se titula *Denigración de la política*, de René Delgado, publicada el 2 de octubre de 2026 en *El Financiero*.
- El gancho histórico
Usa el aniversario de la matanza de Tlatelolco (2 de octubre de 1968) como punto de partida.
- La advertencia central
Alerta que denigrar la política y polarizar el discurso puede "normalizar la violencia" en un momento ya marcado por la inseguridad.
- El contexto
La reflexión llega semanas antes de un proceso electoral que, según el autor, acentuará las diferencias entre las fuerzas políticas.













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