México entró en 2026 con el proceso electoral federal más complejo de su historia reciente y, al mismo tiempo, con una reforma que redefine las reglas del juego: tras meses de negociación, el Diario Oficial de la Federación publicó el 23 de abril de 2026 el decreto que modifica el sistema político-electoral, un texto que terminó siendo mucho más acotado que la propuesta de diez puntos presentada originalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum.
De la propuesta a la ley
La iniciativa nació el 25 de febrero de 2026, cuando la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la presentó en la conferencia mañanera junto con la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral.3 La propia presidenta Sheinbaum explicó entonces que buscaba eliminar "las listas de los partidos para representación proporcional plurinominal, así como están ahora".2
El 4 de marzo de 2026 el proyecto llegó formalmente a la Cámara de Diputados, donde fue turnado por la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Político-Electoral.4 Pero lo que finalmente se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 23 de abril redujo de manera considerable las pretensiones originales del Ejecutivo, concentrándose sobre todo en la austeridad legislativa, municipal y electoral en el ámbito subnacional.1
es falso que esa sea la propuesta
Claudia Sheinbaum, presidenta de México
Los recortes al INE y a los órganos electorales
El eje más visible del cambio es presupuestal. La reforma contempla una disminución del 25% en el costo de las elecciones, que abarca los recursos del INE, los partidos políticos, los organismos públicos locales electorales (OPLES) y los tribunales electorales.5 También bajan los sueldos y bonos de las consejerías y altos mandos del instituto electoral, en apego al artículo 127 constitucional, que establece que ningún funcionario puede ganar más que la presidenta.
Otro punto central es la eliminación de la duplicidad de funciones entre órganos electorales y la reducción del número de regidurías según la población de cada municipio, hasta un máximo de 15 por ayuntamiento.5 Además, el INE tendrá acceso oportuno a las operaciones financieras de partidos y candidatos, y se prohíben las aportaciones en efectivo, que deberán manejarse dentro del sistema financiero.
- Reducción del 25% en el costo de las elecciones (INE, partidos, OPLES y tribunales)
- Recorte de sueldos y bonos de consejeros y altos mandos electorales
- Máximo de 15 regidurías por municipio según su población
- Acceso del INE a operaciones financieras de partidos y candidatos en tiempo oportuno
- Prohibición de aportaciones en efectivo a campañas y partidos

Cambios en la integración del Congreso
La propuesta también tocó la composición de las cámaras legislativas. La Cámara de Diputados se mantendría con 500 integrantes, todos electos por votación directa: 300 por distrito de mayoría relativa y 200 bajo una fórmula de representación proporcional en la que 97 curules corresponderían a candidatos que no ganaron pero obtuvieron los mejores resultados dentro de su partido.2 La Cámara de Senadores, por su parte, quedaría integrada por 96 senadurías: 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría.6
Entre las medidas adicionales se incluyó la prohibición de heredar cargos de elección popular a familiares directos —cónyuges, hijos o hermanos— con el objetivo declarado de frenar el nepotismo político, así como la prohibición de la reelección consecutiva en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.3
Lo que hay que saber
- Publicación
El decreto de reforma electoral se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 23 de abril de 2026.
- Origen
La iniciativa fue presentada por Claudia Sheinbaum el 25 de febrero y enviada al Congreso el 2 de marzo de 2026.
- Ahorro estimado
Se plantea una reducción del 25% en el costo total de las elecciones en México.
- Nepotismo
Se prohíbe heredar cargos de elección popular a cónyuges, hijos o hermanos.

El INE, entre la reforma y el año electoral más complejo
Mientras se negociaba el texto final, el propio INE puso a disposición del Poder Legislativo su experiencia técnica, operativa y administrativa acumulada a lo largo de más de tres décadas, ofreciendo información presupuestal y operativa para dimensionar los efectos institucionales de cualquier cambio.7 Consejeras como Dania Ravel advirtieron desde enero que uno de los puntos más críticos de la discusión era la autonomía presupuestal del instituto.8
El desafío no es menor: la primera semana de septiembre de 2026 inició formalmente el año electoral federal, que en 2027 podría convertirse en la elección más compleja en la historia del país, con comicios legislativos federales, 17 gubernaturas, elecciones locales, una eventual revocación de mandato y la segunda etapa de la inédita elección judicial, todo bajo las nuevas reglas derivadas de la reforma.8













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