Dos hechos ocurridos la misma semana en torno a Washington encendieron las alarmas sobre la carrera sucesoria dentro de Morena rumbo a 2030: mientras el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, era recibido con elogios por la DEA en una conferencia internacional en Buenos Aires, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, enfrentaba la cancelación de su visa estadounidense y respondía con una carta incendiaria dirigida al presidente Donald Trump.
Harfuch, la señal de la cooperación
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) participó del 18 al 20 de agosto en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) 2026, celebrada en Buenos Aires y organizada por la DEA junto con el Ministerio de Seguridad de Argentina.2 Ante representantes de más de 100 países, García Harfuch presentó los resultados de la Estrategia Nacional de Seguridad que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.3
El funcionario informó que el promedio diario de homicidios dolosos pasó de 86 a 42 en julio de 2026, una reducción del 51%, y que desde el inicio de la administración se ha detenido a más de 63 mil 500 personas por delitos de alto impacto, además de asegurar más de 32 mil 800 armas de fuego y 518 toneladas de droga.1
El director de la DEA, Terry Cole, calificó a García Harfuch como un socio de confianza, un gesto que en la lectura de analistas políticos adquiere un peso simbólico más allá de lo técnico.4
Ninguna organización criminal puede ser más fuerte que los Estados cuando actuamos coordinados, con determinación y con absoluto respeto a la soberanía de cada nación.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana

López Beltrán, la señal del choque
En contraste, Andrés Manuel López Beltrán, dirigente de Morena y aspirante a una diputación federal por Tabasco en 2027, anunció el 13 de agosto que Estados Unidos le había cancelado la visa.5 En una carta dirigida al presidente Trump, calificó la decisión de "politiquera y propagandística" y acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, de actuar por intereses partidistas.6
El diario The New York Times colocó al hijo del expresidente dentro de una lista regional de figuras políticas, funcionarios, jueces y periodistas latinoamericanos afectados por revocaciones de visa, en lo que describe como una estrategia de presión del gobierno de Donald Trump.7
El caso se suma a un patrón más amplio: un reporte de Reuters citado por analistas ubica en al menos 50 el número de políticos y funcionarios mexicanos que habrían perdido su visa estadounidense desde 2025.8
Lo que hay que saber
- El evento de Harfuch
Participó en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) 2026 en Buenos Aires, organizada por la DEA.
- El caso de López Beltrán
Anunció el 13 de agosto que Washington le canceló la visa y respondió con una carta a Donald Trump.
- El contexto
Ambos episodios se interpretan como señales sobre cómo Washington observa a los posibles aspirantes de Morena rumbo a 2030.

Dos perfiles, una misma sucesión
La columna de opinión que puso en contraste ambos episodios señala que Harfuch representa hoy un perfil que combina seguridad, resultados operativos y cercanía con la presidenta Sheinbaum, mientras que López Beltrán encarna la continuidad más directa del apellido López Obrador dentro de Morena.9
El texto advierte que no se puede afirmar que Estados Unidos haya elegido candidato para México, ni que un gesto de la DEA convierta automáticamente a Harfuch en aspirante presidencial, pero subraya que en política internacional los gestos cuentan.9
No significa que Estados Unidos haya escogido candidato para México, sería exagerado afirmar eso.
José Alfredo Ceja Rodríguez, columnista de El Heraldo de México













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