Desde octubre de 2023, Manolo Jiménez Salinas encabeza el gobierno de Coahuila tras una victoria electoral del PRI en alianza con el PVEM, en un momento en que el partido busca sostener uno de sus últimos bastiones territoriales frente al avance nacional de MORENA.
Cómo llegó al poder
Jiménez Salinas ganó la gubernatura de Coahuila en las elecciones estatales de junio de 2023, compitiendo bajo la alianza entre el PRI y el PVEM. Su triunfo mantuvo al PRI al frente del gobierno estatal, en un contexto nacional donde ese partido ha perdido terreno de forma sostenida frente a MORENA.
Su llegada sucede a Miguel Ángel Riquelme Solís, también priista, quien gobernó la entidad durante los seis años previos. La continuidad partidista no ha significado, sin embargo, ausencia de cambios: la nueva administración ha buscado marcar distancia de ciertas prácticas y prioridades del sexenio anterior.
Lo que hay que saber
- Toma de posesión
Asumió como gobernador de Coahuila en octubre de 2023.
- Partido
Fue electo por la alianza entre el PRI y el PVEM.
- Antecesor
Sucedió a Miguel Ángel Riquelme Solís, también del PRI.

Origen y trayectoria
Originario de Saltillo, la capital del estado, Jiménez Salinas construyó su carrera política en la administración pública local antes de dar el salto a la gubernatura. Esa experiencia previa en el ámbito municipal ha sido presentada por su equipo como base de un estilo de gobierno cercano a la gestión operativa cotidiana.
La gubernatura representa, no obstante, el cargo de mayor peso político que ha ocupado hasta ahora, lo que implica una curva de aprendizaje en temas de alcance estatal —como seguridad pública y finanzas— que antes no dependían directamente de él.
Los desafíos que enfrenta
La administración de Jiménez Salinas enfrenta un conjunto de retos que se acumulan desde gobiernos anteriores. La seguridad ocupa un lugar central: Coahuila sigue registrando episodios de violencia vinculados a la delincuencia organizada, un problema que ha afectado de manera desigual a distintas regiones del estado, desde la zona metropolitana de Saltillo hasta la Región Carbonífera y la frontera con Texas.
En el plano económico, el gobierno estatal busca reducir la dependencia de sectores tradicionales —como la industria automotriz y la minería del carbón— e impulsar una mayor diversificación productiva. A esto se suma la necesidad de ordenar la administración pública heredada, incluidas finanzas y compromisos previos contraídos por gestiones anteriores.
- Seguridad: contener la violencia y el crimen organizado en distintas regiones del estado
- Economía: diversificar sectores más allá de la industria tradicional
- Administración: sanear y ordenar la herencia de gobiernos anteriores
- Relación federal: negociar con un gobierno nacional de MORENA
Relación con el gobierno federal
Uno de los elementos más delicados de la gestión de Jiménez Salinas es su relación con el gobierno federal, encabezado por MORENA, un partido con una orientación política distinta a la del PRI tradicional. Esta dinámica obliga al gobernador a construir puentes de negociación y colaboración en temas como seguridad, inversión pública y coordinación fiscal, sin renunciar a la identidad partidista que representa.
Ese equilibrio —cooperar con la Federación sin diluir el perfil priista de su gobierno— se ha convertido en una de las pruebas políticas más constantes de su administración, en un momento en que el PRI atraviesa una reconfiguración nacional tras años de pérdida de poder territorial.













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