En Palacio Nacional el guion de esta semana ya lo conocemos de memoria: la Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que asistirá en persona a la cumbre de líderes de la APEC en Shenzhen, China, los próximos 18 y 19 de noviembre, un viaje que la mandataria explicó como el paso previo para que México reciba la organización de la cumbre en 20281. El anuncio llega apenas días después de que su homólogo estadounidense, Donald Trump, calificara a México como el "epicentro del narcotráfico" en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, un round retórico que Sheinbaum resolvió, como de costumbre, con la fórmula de "buena relación pero..."2.</parameter>
La estafeta que México ya venía a cobrar
Según explicó la propia Presidenta en su conferencia matutina, la razón de fondo para hacer el viaje a Asia no es solo diplomática sino logística: México será el anfitrión del siguiente encuentro de alto nivel. "Ahí vamos a recibir, digamos, la estafeta para realizar la APEC en 2028"1, dijo Sheinbaum, en una frase que resume bien el estilo de la Cuarta Transformación para hablar de política exterior: sobria, casi de trámite, como quien recoge un paquete en la aduana.
El dato no es menor para el anecdotario: será apenas la segunda vez que un gobierno mexicano asiste a la cumbre desde que llegaron al poder los gobiernos de la Cuarta Transformación en 20181. La APEC, el foro que agrupa a 21 economías del Asia-Pacífico —entre ellas China, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Chile y Perú—, discutirá este año las tendencias proteccionistas y las posturas antiglobalización que han ganado terreno en el mundo, un tema que a México, atrapado entre Washington y sus propias ambiciones comerciales, le queda como anillo al dedo.
Lo que hay que saber sobre el viaje a APEC
- Fechas
La cumbre de líderes de APEC se realizará los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China.
- El motivo del viaje
México recibirá la organización de la cumbre APEC 2028, y por eso Sheinbaum asistirá presencialmente.
- Antecedente histórico
Será apenas la segunda ocasión que un gobierno mexicano asiste a la cumbre desde 2018.

El fantasma de la ONU sigue rondando la mañanera
Nada en la política mexicana ocurre en el vacío, y este viaje a Oriente se cocina justo cuando todavía humea el asado del choque diplomático con Washington. El exembajador Jorge Lomónaco, quien representó a México ante la ONU en Ginebra y ante la OEA en Washington, calificó como un hecho sin precedente la dureza de las críticas de Trump contra México ante la Asamblea General2, y observó que la ausencia de Sheinbaum en la sala limitó la posibilidad de responder directamente a otros jefes de Estado.
La Presidenta, fiel a su libreto de las últimas semanas, insistió en que existe una "buena relación" con el gobierno estadounidense y criticó que los medios solo hayan retomado la parte incómoda del discurso de Trump, dejando fuera el reconocimiento que el propio mandatario hizo al combate mexicano contra los cárteles3. Es la coreografía de siempre: Trump lanza la bomba retórica en un escenario internacional, y Sheinbaum, desde el Salón de Tesorería, recoge los pedazos con un "sí, pero también dijo otra cosa".
Toman una parte de la declaración y luego no toman la otra.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México
El PT, el socio incómodo de la coalición
Mientras la Presidenta ordena la agenda internacional, en el Congreso la obra de la coalición oficialista tiene su propio subplot de tensión. En las filas del Partido del Trabajo las posturas se dividieron ante los reclamos que la fuerza guinda ha hecho a Morena dentro del proceso interno4. El senador Alejandro González Yáñez pidió "prudencia y calma" y aseguró que "no hay ruptura", apostando por seguir negociando una alianza conjunta —con el Partido Verde incluido— para las elecciones del año entrante.
El tono en San Lázaro fue muy distinto. El coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, fue más filoso al advertir que su partido no tiene capacidad de ganar gubernaturas por sí solo, pero sí de hacer perder varias a la coalición si decide competir en solitario4. Sandoval lamentó además que Morena "está arriba de un ladrillo", una imagen que cualquier veterano de la política mexicana reconoce de inmediato: la del socio menor que empieza a hacer cuentas antes de firmar la próxima repartición de candidaturas.
Tal vez no ganemos una gubernatura, pero sí podemos hacer perder 12.
Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en la Cámara de Diputados














Comentarios