A casi una década de los sismos de 2017, que dejaron pérdidas devastadoras en distintos estados del país, el aseguramiento del hogar continúa con rezago en México, pese a que se trata de uno de los países con mayor actividad sísmica en el mundo. De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), solo 26 de cada 100 viviendas cuenta con algún tipo de protección en caso de daño, un avance modesto frente al 20% registrado en 2017.
Un avance lento en casi diez años
El 19 de septiembre de 2017 marcó a México con un sismo de magnitud 7.1 que dejó miles de viviendas dañadas en la Ciudad de México, Morelos, Puebla y el Estado de México, apenas dos semanas después de que el país sufriera el terremoto de magnitud 8.2 del 7 de septiembre en el Golfo de Tehuantepec. Casi una década después, la cultura del seguro de hogar sigue sin despegar del todo entre la población mexicana.
Según datos de la AMIS, en México solo 26 de cada 100 viviendas cuenta con algún tipo de protección en caso de daño, lo que representa un modesto avance respecto a los datos de 2017, cuando alrededor de 20% de los inmuebles contaban con un seguro.1 Otras mediciones de la propia asociación, enfocadas específicamente en cobertura contra sismos o inundaciones, arrojan cifras aún más bajas: apenas 4.5% de los hogares del país están asegurados contra esos riesgos, de acuerdo con estimaciones citadas por la aseguradora INV Seguros.5
Los sismos del 2017 marcaron un antes y un después en la percepción de los mexicanos sobre la vulnerabilidad de sus hogares y la importancia de proteger su patrimonio.
Katia Sánchez, directora de Líneas Personales Autos y Daños en AXA México

Lo que dicen las aseguradoras
Katia Sánchez, de AXA México, sostuvo que los sismos de 2017 generaron un mayor interés por los seguros de hogar y contribuyeron a una mayor reflexión sobre los riesgos a los que están expuestas las viviendas.2 Los datos internos de esa aseguradora muestran que entre 2018 y 2019 las primas en el rubro de daños crecieron 14%, mientras que el número de asegurados aumentó 6%, aunque reconoce que la historia ha sido distinta para otras compañías.
En Mapfre México la tendencia ha sido más plana. Adriana Pérez, directora de Daños de la aseguradora, indicó que si bien luego de los sismos de 2017 hubo un mayor interés en las contrataciones de seguros para daños en casa habitación, los niveles de aseguramiento se han mantenido.2 Carlos Tohme, del Comité de Daños de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC), lo resumió de forma directa: 'Son muy pocos los hogares que, aun siendo el principal patrimonio mexicano, su casa, voluntariamente lo tienen protegido'.3
El costo real de una póliza
Uno de los principales obstáculos, según los especialistas, es la percepción de que asegurar una vivienda resulta caro. Sin embargo, Tohme explicó que una vivienda de clase media de aproximadamente 3 millones de pesos puede implicar una inversión de cerca de 1,000 pesos al mes para asegurarla.3 En general, los precios de una póliza de vivienda suelen estar entre los 10,000 y 15,000 pesos anuales, dependiendo de la suma asegurada y las condiciones contratadas.
Lo que hay que saber
- Penetración actual
Solo 26 de cada 100 viviendas en México cuenta con algún tipo de seguro de daños, según la AMIS.
- Avance desde 2017
La cifra pasó de alrededor de 20% de los inmuebles asegurados en 2017 al nivel actual.
- Cobertura sísmica específica
Solo cerca de 4.5% de los hogares está asegurado puntualmente contra sismos o inundaciones.
- Costo típico
Una póliza de vivienda ronda entre 10,000 y 15,000 pesos anuales, según el monto asegurado.

Condominios sin cobertura obligatoria
El rezago no se limita a las casas individuales. En la Ciudad de México, donde la ley establece que los condominios deben contar con un seguro contra sismos e incendios, el cumplimiento es mínimo. José Arturo Martínez Castañeda, abogado especialista en gobernanza condominal, estima que 92% de los condominios no tiene una póliza, pese a que la normativa lo exige.4 Los sismos de 2017 dejaron 25,042 viviendas dañadas, y nueve años después la mayoría de los condominios capitalinos sigue sin protección para enfrentar un nuevo siniestro.












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