El sistema lagunario Chairel, que en 2024 llegó a operar con apenas 8.5% de su capacidad y obligó a bombear agua sedimentada para abastecer la zona sur de la región, reporta hoy niveles de disponibilidad por encima de su promedio de los últimos diez años, resultado de obras de reparación en diques clave y de un nuevo acuerdo de vigilancia entre SEMAR, CONAGUA y AISTAC.
Una crisis que puso en riesgo el abasto
Durante 2024, el sistema lagunario Chairel —fuente principal de abastecimiento para buena parte de la zona conurbada de Tampico— experimentó una caída drástica en sus niveles, llegando a operar con solo 8.5% de su capacidad total.
La situación obligó a las autoridades a recurrir al bombeo de agua sedimentada, un recurso de emergencia que reducía la calidad del suministro y encendía las alarmas sobre la capacidad del sistema para sostener el abasto de la zona sur durante los meses siguientes.
El riesgo no era solo de cantidad, sino también de calidad: la baja en los niveles del sistema lagunario incrementaba la vulnerabilidad ante la intrusión de agua salina, un fenómeno que compromete tanto la infraestructura como la potabilidad del recurso.
El punto de partida
- Nivel crítico
En 2024 el sistema Chairel operó con apenas 8.5% de su capacidad.
- Medida de emergencia
Se recurrió al bombeo de agua sedimentada para sostener el abasto.
- Riesgo adicional
Los niveles bajos aumentaban la exposición del sistema a la intrusión salina.
Diques reparados y protección contra la intrusión salina
Ante ese escenario, las autoridades hidráulicas emprendieron trabajos de reparación en dos puntos clave del sistema: el dique El Camalote y el llamado Dique 5, cuya condición estructural había contribuido a la pérdida de capacidad de almacenamiento.
Paralelamente se reforzaron las barreras de protección contra la intrusión de agua salina, un riesgo que se agrava conforme bajan los niveles del sistema lagunario y que, de no atenderse, puede comprometer de forma más permanente la calidad del agua disponible para consumo humano.
Estas obras de infraestructura se plantearon no solo como una respuesta inmediata a la crisis de 2024, sino como una base para dotar al sistema de mayor resiliencia frente a futuras variaciones en el nivel del agua.
- Reparación del dique El Camalote
- Rehabilitación del Dique 5
- Refuerzo de barreras contra intrusión salina

Un acuerdo interinstitucional para vigilar el sistema
Además de la infraestructura, la recuperación del sistema Chairel se apoyó en un acuerdo de vigilancia conjunta entre la Secretaría de Marina (SEMAR), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y el Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Tampico (AISTAC).
Este mecanismo busca dar seguimiento permanente a los niveles del sistema lagunario y a la condición de los diques rehabilitados, con el objetivo de detectar a tiempo cualquier señal de deterioro y evitar que se repita el escenario de escasez registrado en 2024.
La coordinación entre estas tres instancias representa un cambio respecto al manejo previo del sistema, al combinar la capacidad operativa de la Marina, la autoridad normativa de CONAGUA y el conocimiento local de AISTAC sobre la demanda de la zona conurbada.
La recuperación del sistema Chairel no habría sido posible sin la coordinación entre las tres instituciones; la vigilancia conjunta es hoy la que nos permite sostener estos niveles.
Vocero de AISTAC
Niveles por encima del promedio histórico
Como resultado de estas acciones, el sistema Chairel reporta actualmente niveles de disponibilidad por encima de su promedio de los últimos diez años, una mejora notable frente al escenario crítico registrado en 2024.
Aunque las autoridades no han precisado un porcentaje exacto de esa comparación, el dato marca un contraste claro con el 8.5% de capacidad observado en el punto más bajo de la crisis, y sugiere que las obras de reparación y el nuevo esquema de vigilancia están rindiendo resultados.
El reto hacia adelante será mantener ese nivel de vigilancia continua para evitar que factores estacionales, como periodos de estiaje prolongado, vuelvan a poner en riesgo el abasto de la zona sur de Tampico.
Lo que hay que saber
- Situación actual
El sistema Chairel opera por encima de su promedio histórico de diez años.
- Instituciones involucradas
SEMAR, CONAGUA y AISTAC mantienen un acuerdo conjunto de vigilancia.
- Obras clave
La reparación de El Camalote y el Dique 5 fue central para la recuperación.














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