El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, ha colocado al desarrollo gasífero en el centro de su estrategia económica, con la promesa de atraer inversión privada, modernizar infraestructura y generar empleos aprovechando reservas de gas natural que la entidad ha mantenido infrautilizadas durante años.
Un giro en la agenda económica estatal
La administración estatal ha decidido priorizar el sector energético como motor de crecimiento a corto plazo, un cambio de enfoque respecto a estrategias económicas previas centradas en otros rubros industriales.
Coahuila cuenta con reservas estratégicas de gas natural, particularmente en zonas vinculadas a la Cuenca de Burgos, que según la visión del gobierno estatal podrían transformar la estructura productiva de la entidad si se moderniza su explotación y procesamiento.

Los ejes de la apuesta gasífera
La estrategia de Manolo Jiménez se apoya en tres frentes complementarios: capitalizar las reservas ya identificadas, modernizar la infraestructura de extracción y procesamiento, y construir cadenas de valor agregado dentro del propio estado en lugar de depender exclusivamente de la exportación de materia prima.
El objetivo declarado es que el gas natural deje de ser un recurso subutilizado y se convierta en un componente activo de la economía estatal, con efectos en la generación de empleo y en la recaudación fiscal.
- Capitalizar las reservas existentes de gas natural
- Modernizar la infraestructura de extracción y procesamiento
- Crear cadenas de valor agregado en el sector energético
Cómo se busca atraer la inversión
El gobierno estatal ha delineado un paquete de medidas para atraer capital privado y nacional al sector, que incluye simplificación de trámites administrativos, mayor claridad en las políticas energéticas estatales y garantías de estabilidad jurídica para los inversionistas.
A ello se suma la actualización de los sistemas de transportación de gas, la mejora de instalaciones logísticas y portuarias, y el fortalecimiento de la conectividad vial y ferroviaria necesaria para mover el producto desde las zonas de extracción hacia los centros de consumo o exportación.
El paquete se completa con esquemas de incentivos fiscales, entre ellos beneficios tributarios para empresas del sector y estímulos dirigidos a la inversión en tecnología limpia asociada a la industria del gas.
Los tres pilares de la estrategia
- Marco regulatorio
Simplificación de trámites y garantías de estabilidad jurídica para inversionistas.
- Infraestructura
Modernización de transporte de gas, puertos y conectividad vial y ferroviaria.
- Incentivos fiscales
Beneficios tributarios y estímulos a la inversión en tecnología limpia.
Metas para los próximos meses
Jiménez Salinas ha proyectado un calendario de resultados concretos que el gobierno estatal buscará mostrar en el corto plazo, como parte de la validación pública de esta apuesta energética.
El cronograma contempla el cierre de acuerdos de inversión con empresas energéticas nacionales e internacionales, el arranque de proyectos piloto en zonas clave de extracción, la generación de empleos directos e indirectos, y un incremento en la recaudación fiscal que, según el planteamiento oficial, permitiría financiar otras áreas de gobierno.
El gas natural puede convertirse en el motor que necesitamos para atraer inversión y generar empleo en Coahuila.
Manolo Jiménez Salinas, gobernador de Coahuila
- Cierre de acuerdos de inversión con empresas energéticas nacionales e internacionales
- Inicio de proyectos piloto en zonas clave de extracción
- Generación de empleos directos e indirectos en el sector
- Incremento en la recaudación fiscal para financiar otros sectores
Los retos que enfrenta la estrategia
El desarrollo gasífero deberá conciliarse con los compromisos de sustentabilidad ambiental y las regulaciones vigentes sobre emisiones de gases de efecto invernadero, un punto sensible frente a organizaciones ambientalistas y compromisos climáticos nacionales.
En el plano social, las comunidades ubicadas en las zonas de extracción demandarán beneficios tangibles —empleo local, mejora de servicios básicos y compensaciones por el impacto ambiental— para que el proyecto cuente con respaldo sostenido.
En el terreno competitivo, Coahuila deberá disputar inversión frente a otras entidades del país y frente a las importaciones de gas licuado, lo que exige eficiencia operativa y costos competitivos para que la apuesta resulte atractiva frente a alternativas ya consolidadas.
El riesgo de depender de un solo sector
Más allá del impulso inmediato, la estrategia plantea una discusión de fondo sobre la diversificación económica del estado. Una economía muy dependiente del gas natural queda expuesta a las fluctuaciones de los precios internacionales del energético, un riesgo que analistas económicos suelen señalar en apuestas centradas en un solo recurso.
Frente a ese riesgo, el gobierno estatal defiende la oportunidad de contar con ingresos fiscales recurrentes derivados de la actividad gasífera, siempre que la entidad logre construir cadenas de valor agregado y no dependa únicamente de la extracción de materia prima.














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