El peso mexicano encadenó semanas de fortaleza frente al dólar estadounidense y llevó el tipo de cambio a un nuevo mínimo anual de 16.85 unidades por dólar a principios de septiembre, el nivel más bajo desde mayo de 2024, reavivando el debate sobre si el llamado súper peso refleja un cambio estructural en la economía mexicana o simplemente una ventana de debilidad temporal del dólar.
Un mínimo que no se veía desde 2024
La divisa mexicana cerró la primera semana de septiembre con una apreciación de 0.88%, al pasar de 17.0360 a 16.8864 pesos por dólar, en paralelo a una depreciación del índice dólar (DXY), que cayó a 99.1760 puntos.1
El movimiento coincidió con la publicación del reporte de nóminas no agrícolas de Estados Unidos, que mostró la creación de 162,000 empleos, muy por encima de los apenas 21,000 puestos reportados el mes previo.1 Analistas de Monex señalaron que el nuevo mínimo anual respondió a cómo el mercado leyó el equilibrio de riesgos que enfrenta la Reserva Federal (Fed).
De acuerdo con datos recopilados por Just2Trade, el peso cerró agosto en 17.00 unidades, con una apreciación mensual de 1.97%, y encadenó ganancias adicionales en la primera semana de septiembre hasta ubicarse en 16.896 pesos el 7 de ese mes.4

Wall Street apuesta por la divisa mexicana
El apetito de los grandes fondos internacionales por el peso mexicano también creció. El interés abierto sobre la divisa se ubicó en 286,429 contratos durante la semana que concluyó el 28 de agosto, muy por encima de los más de 200,000 contratos observados en julio, de acuerdo con el reporte semanal de la Comisión de Comercio de Futuros sobre Materias Primas (CFTC) de Estados Unidos.2
Los administradores de activos (asset managers) incrementaron en 5,351 contratos sus posiciones netas largas durante esa semana, reforzando su apuesta por una mayor apreciación de la moneda.2
El incremento refleja una expansión considerable de la participación en el mercado de futuros del MXN y sugiere que la moneda continúa siendo un vehículo relevante dentro de las estrategias globales de carry y exposición a mercados emergentes.
Gerardo Ferreira, manager en HM Group
Pronósticos divididos para el cierre de año
No todos los analistas coinciden en qué tan lejos puede llegar la fortaleza del peso. Estrategas de Banorte ajustaron su pronóstico para el cierre de diciembre de 18.10 a 17.30 pesos por dólar, y para 2027 de 18.50 a 17.45, argumentando un escenario de mayor fortaleza estructural de la moneda mexicana.3
En contraste, un análisis conjunto de Kapital Grupo Financiero, Grupo Financiero Monex y HSBC México, publicado en agosto, advirtió que el balance de riesgos para el segundo semestre seguía inclinado hacia una depreciación moderada, con proyecciones de cierre de año que convergían entre 17.75 y 17.88 pesos por dólar.5
Las tres firmas coincidieron en que Banxico mantendría su tasa de referencia en 6.50% al menos hasta el cierre de 2026, y señalaron el proceso de revisión anual del T-MEC y la trayectoria de la Fed como los principales factores de riesgo para el tipo de cambio.5
Lo que hay que saber
- Mínimo anual
El peso tocó 16.85 pesos por dólar a inicios de septiembre, su nivel más fuerte desde mayo de 2024.
- Tasa de Banxico
El banco central mantiene su tasa de referencia en 6.50%, con un diferencial frente a la Fed de 275 puntos base.
- Pronósticos divergentes
Banorte ve el peso en 17.30 al cierre de 2026, mientras HSBC, Kapital y Monex esperan entre 17.75 y 17.88.

¿Nuevo equilibrio o vulnerabilidad temporal?
Para Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex, la pregunta central no es hasta dónde puede llegar el súper peso, sino qué tan sostenible es esa fortaleza.6 Si la apreciación está respaldada por inversión, productividad, exportaciones y estabilidad macroeconómica, podría representar un nuevo equilibrio para la moneda; pero si depende sobre todo del carry trade y de una debilidad temporal del dólar, será mucho más vulnerable a una corrección.
Entre los riesgos identificados están un fortalecimiento global del dólar, una Fed más restrictiva, mayor aversión al riesgo, tensiones comerciales o una reducción acelerada del diferencial de tasas entre México y Estados Unidos, cualquiera de los cuales podría revertir la tendencia.6
El diferencial de tasas entre Banxico y la Fed se ubicaba en 275 puntos base, cerca de su mínimo histórico desde que el banco central mexicano adoptó la tasa como objetivo operacional, un margen que Kapital consideraba todavía suficiente para sostener los flujos de inversión hacia la divisa mexicana.5
El reto de competir con una moneda fuerte
El análisis de Monex plantea que México tiene ahora una oportunidad relevante: aprovechar un peso fuerte para importar tecnología, elevar la productividad y atraer inversión, en lugar de depender de una moneda débil para impulsar sus exportaciones.6
El escenario más probable, según esa lectura, es el de una moneda fuerte pero con mayor volatilidad en los próximos meses, conforme el mercado siga ajustando expectativas sobre la Fed y sobre la revisión del T-MEC.6













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